El vehículo de carretera se está reinventando. Lo que antes se definía por sus componentes mecánicos se está convirtiendo en un sistema cada vez más conectado, moldeado por el software, los datos y la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, la industria del automóvil se ve sometida a una gran presión para reducir su impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida de los vehículos.
En conjunto, estos cambios trascendentales están transformando la naturaleza de la movilidad y reconfigurando un sector que conecta a personas, mercancías y mercados de todo el mundo.
Las normas son el motor silencioso de los desplazamientos por carretera. Desde hace casi 80 años, los expertos del comité técnico de la ISO, el ISO/TC 22, Vehículos de carretera, han venido elaborando normas que protegen a los pasajeros, garantizan la calidad y fomentan la innovación en este ámbito.
Sus esfuerzos les han valido la máxima distinción de la ISO, el Premio de Liderazgo Lawrence D. Eicher (LDE) de 2026, en reconocimiento a su importante contribución al desarrollo de las normas ISO y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. El premio se entregará el 1 de octubre de 2026, durante la Reunión Anual de ISO que se celebrará en París, Francia, a Fabien Duboc, Presidente saliente del ISO/TC 22.
Evolucionando con el sector, guiados por nuestros principios
Los expertos del comité comparten el compromiso de garantizar que sus normas evolucionen al ritmo del sector al que prestan servicio. Además de ámbitos ya consolidados, como el rendimiento y la seguridad de los vehículos, abordan cuestiones –desde la ciberseguridad hasta la ergonomía, pasando por la sostenibilidad y la digitalización– que ya no se limitan al sector de la automoción, sino que son comunes a todos los sectores y traspasan las fronteras.
Para mantenerse al día no ha bastado con introducir nuevas materias. El propio comité ha tenido que adaptarse, reestructurándose, recurriendo a los conocimientos especializados de un abanico cada vez más amplio de disciplinas y definiendo los objetivos clave que guían el desarrollo de sus normas.
Nuestra responsabilidad consiste en garantizar que, sea cual sea la forma que adopte, las normas que la sustentan sigan guiándose por cuatro prioridades fundamentales: proteger a las personas, facilitar una acción climática creíble, fomentar la innovación y generar confianza.
Tal y como afirma Fabien Duboc: «No podemos predecir qué aspecto tendrá un vehículo de carretera dentro de varias décadas». «Nuestra responsabilidad consiste en garantizar que, sea cual sea la forma que adopte, las normas que la sustentan sigan guiándose por cuatro prioridades fundamentales: proteger a las personas, facilitar una acción climática creíble, fomentar la innovación y generar confianza».
Mediante la aplicación sistemática de estos principios y el reflejo de la evolución tanto del sector de la movilidad como del mundo en general, Fabien Duboc y nuestros expertos en vehículos de carretera contribuyen a infundir en la sociedad la confianza necesaria para aceptar el cambio y ayudar a orientar la movilidad hacia un futuro más limpio y seguro.